-
Cirugía oncológica mínimamente invasiva: beneficios clave
*:pointer-events-auto scroll-mt-calc(var(–header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))” data-scroll-anchor=”false” data-testid=”conversation-turn-22″ data-turn=”assistant” data-turn-id=”request-68e98969-7de8-832b-9d2e-010a2f391e51-1″ dir=”auto” tabindex=”-1″> -
Traumatólogo en Hospital Ángeles: fracturas en niños, qué hacer
Las fracturas en niños son frecuentes debido a la actividad física, la curiosidad natural y la inmadurez de ciertas estructuras óseas. Aunque la mayoría evoluciona favorablemente, requieren valoración oportuna por un traumatólogo para evitar secuelas, especialmente cuando se compromete la placa de crecimiento. En Hospital Ángeles, los traumatólogos y ortopedistas pediátricos cuentan con imagenología de alta resolución, yesos y férulas específicas para la edad, así como protocolos de rehabilitación adaptados a las necesidades de cada familia.
Cómo reconocer una posible fractura infantil
-
Dolor intenso e inmediato tras la caída o el golpe.
-
Inflamación y hematoma que aumentan con el paso de los minutos.
- Deformidad o angulación visible del brazo o la pierna.
- Imposibilidad o rechazo a usar la extremidad, cojera marcada o incapacidad para apoyar.
- Dolor a la palpación localizado en un punto específico.
- Chasquido percibido por el niño o quienes lo acompañan.
Ante estos signos, evita “probar” el rango de movimiento o “acomodar” el hueso en casa. Lo indicado es inmovilizar de forma básica y acudir a Urgencias de Hospital Ángeles para valoración por traumatólogo.
Primeros auxilios: qué hacer (y qué no)
Qué hacer
- Mantén la calma y tranquiliza al niño. La ansiedad incrementa el dolor.
- Inmoviliza con una férula improvisada (por ejemplo, una revista rígida) desde la articulación por encima hasta la de abajo de la zona afectada.
- Aplica frío local (nunca directamente sobre la piel; usa una tela) 15–20 minutos para disminuir inflamación.
- Eleva la extremidad si es posible, sin causar dolor.
- No ofrezcas alimentos o bebidas si sospechas que requerirá sedación o cirugía.
Qué no hacer
- No intentes reducir o “poner en su lugar” un hueso deformado.
- No muevas innecesariamente la extremidad.
- No apliques pomadas calientes ni masajes.
- No demores la atención “para ver si se pasa”. El tiempo es clave para evitar complicaciones.
Valoración en Hospital Ángeles: del diagnóstico al plan
El traumatólogo pediatra realizará:
- Historia clínica y exploración física: mecanismo de lesión, nivel de dolor, movilidad distal, estado de la piel y circulación.
- Imagenología: radiografías en dos proyecciones; en situaciones específicas, ultrasonido (en lactantes) o resonancia magnética para lesiones de cartílago/placa de crecimiento.
- Clasificación de la fractura: completa, incompleta (tallo verde, en torus), desplazada/no desplazada, intraarticular, abierta o con afectación fisaria (placa de crecimiento). Esta última requiere especial cuidado para prevenir alteraciones de longitud o angulación con el tiempo.
Tratamientos más utilizados
- Inmovilización con yeso o férula: en fracturas estables y no desplazadas. Los ortopedistas emplean materiales ligeros y transpirables adecuados para niños; se dan instrucciones de cuidado del yeso (mantener seco, vigilar hormigueo o aumento de dolor).
- Reducción cerrada: bajo sedación o anestesia, el traumatólogo alinea los fragmentos sin incisión; posteriormente coloca yeso.
- Fijación quirúrgica: cuando la fractura está muy desplazada, es inestable, es abierta o compromete la articulación/placa de crecimiento. Se utilizan clavos elásticos intramedulares, placas o tornillos de bajo perfil que facilitan la recuperación y reducen el riesgo de daño adicional.
- Rehabilitación pediátrica: ejercicios suaves de movilidad, fortalecimiento progresivo y entrenamiento propioceptivo. En niños, la capacidad de remodelación ósea es alta, pero el seguimiento estructurado optimiza la función y reduce el tiempo de inactividad.
Fracturas frecuentes por zona anatómica
- Antebrazo (radio y cúbito): muy comunes al caer con la mano extendida. Pueden ser en “tallo verde” (incompletas). Suelen resolverse con reducción cerrada y yeso; el seguimiento radiográfico es clave para verificar la alineación.
- Codo (supracondíleas del húmero): requieren vigilancia por riesgo de afectación neurovascular. La intervención temprana por traumatólogos evita complicaciones como rigidez o malunión.
- Muñeca (radio distal): frecuentes en juegos y deportes. Manejo con inmovilización; en desplazamientos importantes se considera reducción y, ocasionalmente, fijación.
- Tobillo y pierna (tibia y peroné): dolor al apoyar y deformidad variable; es esencial descartar fractura por avulsión en niños deportistas.
- Clavícula: suele tratarse de forma conservadora con cabestrillo; el dolor cede en pocos días.
- Placa de crecimiento (fisis): cualquier dolor óseo cerca de una articulación tras un trauma debe asumir afectación fisaria hasta demostrar lo contrario. El tratamiento oportuno minimiza alteraciones del crecimiento.
Cuidados en casa y señales de alarma
- Eleva la extremidad en las primeras 48–72 horas para reducir edema.
- Aplica hielo envuelto en tela 10–15 minutos, 3–4 veces al día, siempre con autorización médica.
- Revisa la piel bajo el yeso y pregunta al niño por sensaciones anormales.
- Control del dolor con medicación prescrita; evita automedicar antiinflamatorios sin indicación.
- Acude de inmediato a Hospital Ángeles si observas: dolor que no cede con analgésicos, hormigueo, palidez o frialdad de dedos, fiebre, mal olor del yeso, aumento súbito de la inflamación o si el yeso se rompe o moja.
Tiempo de consolidación y regreso a la actividad
En edad pediátrica, el hueso consolida más rápido que en adultos. De manera general:
- Miembros superiores: 3–6 semanas según tipo y localización.
-
Miembros inferiores: 4–8 semanas, con apoyo progresivo según indicación.
El retorno al deporte es gradual, empezando por movilidad, luego fuerza y finalmente gestos específicos. Los traumatólogos pueden solicitar radiografías de control y pruebas funcionales antes de autorizar actividades de impacto.
Prevención: reduce el riesgo sin frenar el juego
- Supervisión adecuada en parques, canchas y juegos infantiles.
- Equipamiento de protección: casco, muñequeras, rodilleras y calzado apropiado para cada deporte.
- Ambientes seguros: superficies antideslizantes, barandales firmes, eliminación de obstáculos en casa y escuela.
- Nutrición rica en calcio y vitamina D, sol moderado y actividad física regular para un esqueleto fuerte.
- Educación en técnicas de caída para deportes como patinaje o ciclismo.
- Revisiones periódicas con ortopedistas/traumatólogos si el niño practica deporte competitivo o ha tenido fracturas previas.
Por qué elegir Hospital Ángeles para fracturas pediátricas
- Atención inmediata 24/7 en Urgencias con acceso a traumatólogos.
- Imagenología de alta calidad (radiografía digital, ultrasonido y resonancia) con protocolos amigables para niños.
- Materiales y técnicas pediátricas que reducen el dolor y el tiempo de inmovilización.
- Trabajo multidisciplinario con rehabilitación, anestesiología y, cuando se requiere, psicología para acompañar a la familia durante el proceso.
- Seguimiento estructurado con citas programadas para asegurar que el crecimiento y la función se mantengan en línea con lo esperado.
Actúa con rapidez y confianza. Ante una caída o golpe con sospecha de fractura, busca atención con un traumatólogo en Hospital Ángeles. Un diagnóstico temprano y un plan personalizado son la mejor garantía para que tu hijo vuelva a jugar, aprender y crecer con seguridad.
-
-
¿Qué efectos secundarios puedes esperar de la quimioterapia en Hospital Ángeles?
La quimioterapia es uno de los tratamientos más utilizados para combatir distintos tipos de cáncer. Su objetivo principal es eliminar o impedir la reproducción de las células malignas que se dividen rápidamente. Sin embargo, estos medicamentos también pueden afectar algunas células sanas, lo que puede generar efectos secundarios temporales. En Hospital Ángeles, los pacientes reciben atención médica integral que incluye la prevención, control y tratamiento de estas reacciones, con el fin de preservar la calidad de vida durante el proceso oncológico. Comprender los posibles efectos secundarios y cómo manejarlos es clave para afrontar la quimioterapia con mayor tranquilidad.
Comprender cómo actúa la quimioterapia en el cuerpo
La quimioterapia oncológica actúa sobre el sistema celular, destruyendo o inhibiendo el crecimiento de las células cancerosas. Dado que estas se multiplican más rápido que las células normales, los fármacos se dirigen principalmente hacia ellas. No obstante, tejidos como el cabello, la piel, el revestimiento intestinal y la médula ósea también se ven afectados temporalmente, ya que contienen células que se regeneran con frecuencia. Por ello, los efectos secundarios varían según el tipo de medicamento, la dosis, la duración del tratamiento y la respuesta individual del paciente. En Hospital Ángeles, los oncólogos realizan un monitoreo constante para ajustar la terapia según las necesidades específicas de cada caso.Efectos secundarios más comunes de la quimioterapia
Los efectos secundarios de la quimioterapia pueden ser diversos, pero la mayoría son temporales y reversibles. En Hospital Ángeles, el equipo médico ofrece tratamientos complementarios para minimizarlos y proporcionar bienestar al paciente durante cada etapa del tratamiento.
Náuseas y vómitos
Estos síntomas son de los más frecuentes, ya que algunos fármacos afectan el sistema digestivo. En Hospital Ángeles se emplean medicamentos antieméticos de última generación que reducen significativamente las náuseas y los vómitos. Además, los nutriólogos del hospital orientan al paciente en una alimentación ligera y fraccionada para aliviar el malestar.
Fatiga y debilidad
La fatiga puede deberse a la disminución de glóbulos rojos o al gasto energético del organismo durante la quimioterapia. Para contrarrestarla, los médicos recomiendan una dieta balanceada, descanso suficiente y ejercicios suaves según la condición física de cada persona. El hospital también cuenta con especialistas en rehabilitación que diseñan programas de actividad física adaptada para favorecer la recuperación.
Pérdida de cabello
Uno de los efectos más visibles de la quimioterapia es la caída del cabello, ya que los fármacos actúan sobre las células del folículo piloso. Este efecto suele ser temporal y el cabello suele crecer nuevamente unos meses después de finalizar el tratamiento. En Hospital Ángeles, los pacientes reciben orientación psicológica para afrontar los cambios físicos y pueden optar por accesorios como turbantes o pelucas oncológicas que ayuden a mantener la confianza y la autoestima.
Alteraciones en el apetito y el gusto
Durante la quimioterapia, es común que los pacientes experimenten cambios en el sentido del gusto o pérdida de apetito. Los nutriólogos del hospital diseñan planes alimenticios personalizados que favorecen la ingesta de nutrientes esenciales, evitando la pérdida de peso y fortaleciendo el sistema inmunológico. Además, se recomienda mantener una buena hidratación y probar alimentos fríos o templados para reducir la sensibilidad bucal.
Cambios en la piel y las uñas
Algunos tratamientos de quimioterapia pueden provocar resequedad, irritación o fragilidad en la piel y las uñas. Los dermatólogos del hospital ofrecen recomendaciones para el cuidado cutáneo, como el uso de cremas hipoalergénicas, protección solar y evitar productos con alcohol o perfumes. Estos cuidados ayudan a mantener la integridad de la piel y prevenir infecciones.
Afectaciones en el sistema inmunológico
La quimioterapia puede disminuir temporalmente las defensas del cuerpo, aumentando el riesgo de infecciones. En Hospital Ángeles, los médicos controlan periódicamente los niveles de glóbulos blancos mediante análisis de sangre, y pueden recetar medicamentos que estimulen su producción. También se recomienda evitar el contacto con personas enfermas, mantener una adecuada higiene de manos y alimentarse con productos bien cocidos y desinfectados.
Efectos secundarios menos frecuentes
Además de los síntomas más comunes, algunas personas pueden experimentar otros efectos, dependiendo del tipo de fármaco utilizado. Entre ellos se encuentran la sensibilidad en las manos y pies, alteraciones menstruales, cambios hormonales o problemas en la memoria y concentración (conocido como “chemobrain”). Estos efectos son supervisados cuidadosamente por los especialistas en Hospital Ángeles, quienes ofrecen tratamientos y seguimiento para reducir su impacto.
Apoyo integral durante el tratamiento oncológico
Una de las grandes fortalezas de Hospital Ángeles es su enfoque multidisciplinario. Cada paciente cuenta con la atención conjunta de oncólogos, enfermeros, psicólogos, nutriólogos y fisioterapeutas que trabajan en conjunto para mejorar su bienestar durante la quimioterapia. Además, se promueve la comunicación constante entre el equipo médico y el paciente para resolver dudas, detectar síntomas tempranos y ajustar la medicación cuando sea necesario.
El hospital también ofrece acompañamiento psicológico para ayudar a manejar el estrés, la ansiedad o los cambios emocionales que pueden surgir durante el tratamiento. Este apoyo emocional es esencial para mantener una actitud positiva y fortalecer la resiliencia ante los desafíos del proceso oncológico.Recuperación y bienestar después de la quimioterapia
Al finalizar el ciclo de quimioterapia, el cuerpo necesita un periodo de recuperación. Los especialistas de Hospital Ángeles guían al paciente en esta etapa, ofreciendo programas de rehabilitación, control nutricional y revisiones médicas periódicas. La mayoría de los efectos secundarios tienden a desaparecer gradualmente, y con los cuidados adecuados, el organismo recupera su equilibrio. Asimismo, se brinda educación sobre hábitos saludables para fortalecer el sistema inmunológico, prevenir recaídas y mejorar la calidad de vida a largo plazo.
Recibir quimioterapia en Hospital Ángeles significa estar acompañado por un equipo médico altamente calificado, tecnología de vanguardia y un compromiso genuino con la salud y el bienestar del paciente. Cada tratamiento se adapta de manera personalizada, priorizando la seguridad, el confort y la esperanza de recuperación. -
Nefrólogo CDMX: cuándo acudir y qué esperar en tu primera consulta
Los riñones son órganos vitales que cumplen funciones esenciales como filtrar los desechos del cuerpo, mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos, y regular la presión arterial. Sin embargo, las enfermedades renales suelen desarrollarse de manera silenciosa, lo que dificulta su detección temprana. Acudir con un nefrólogo CDMX puede marcar la diferencia entre un tratamiento preventivo y una enfermedad avanzada. En el Hospital Ángeles, los especialistas en nefrología brindan atención integral, diagnósticos precisos y tratamientos personalizados que ayudan a preservar la salud renal.
¿Qué hace un nefrólogo CDMX?
Un nefrólogo CDMX es un médico especialista en el estudio, diagnóstico y tratamiento de enfermedades que afectan los riñones y el sistema urinario. Su labor abarca desde el control de padecimientos leves, como infecciones urinarias o cálculos renales, hasta el manejo de enfermedades crónicas como la insuficiencia renal, la nefropatía diabética o la hipertensión arterial de origen renal.
En el Hospital Ángeles, los nefrólogos trabajan con un enfoque multidisciplinario, colaborando con otros especialistas como cardiólogos, endocrinólogos y nutriólogos. De esta manera, se aborda la salud renal desde distintas perspectivas, garantizando una atención médica completa y personalizada. Este enfoque integral permite no solo tratar los síntomas, sino también identificar las causas que pueden dañar los riñones a largo plazo.
Cuándo acudir con un nefrólogo CDMX
Muchas personas desconocen cuándo es necesario consultar a un nefrólogo CDMX, ya que las enfermedades renales en sus etapas iniciales suelen ser asintomáticas. Sin embargo, existen señales de alerta que deben tomarse en cuenta, tales como:
- Hinchazón en pies, tobillos, piernas o rostro.
- Cansancio constante o debilidad sin causa aparente.
- Cambios en la cantidad, color o frecuencia de la orina.
- Presión arterial elevada.
- Dolor en la parte baja de la espalda o a los costados.
- Presencia de espuma o sangre en la orina.
También se recomienda visitar al nefrólogo si se padece diabetes, hipertensión arterial, obesidad o antecedentes familiares de enfermedades renales. Estos factores aumentan significativamente el riesgo de daño renal y requieren vigilancia médica regular. En el Hospital Ángeles, los especialistas realizan evaluaciones detalladas para identificar posibles alteraciones y aplicar medidas preventivas antes de que la enfermedad avance.
Qué esperar en tu primera consulta con un nefrólogo CDMX
Durante la primera consulta, el nefrólogo CDMX del Hospital Ángeles realiza una evaluación médica completa. Este proceso incluye una revisión del historial clínico, antecedentes familiares, medicamentos actuales y hábitos de vida. Posteriormente, el especialista puede solicitar estudios de laboratorio y de imagen para conocer el estado general de los riñones.
Entre los exámenes más comunes se encuentran:
- Análisis de orina: permite detectar infecciones, proteínas o sangre en la orina.
- Análisis de sangre: mide los niveles de creatinina y urea para evaluar la función renal.
- Ultrasonido renal: ayuda a visualizar la estructura de los riñones y descartar obstrucciones o malformaciones.
- Cálculo del filtrado glomerular (TFG): determina el grado de eficiencia con que los riñones filtran los desechos del organismo.
Con base en estos resultados, el nefrólogo diseña un plan de tratamiento personalizado, que puede incluir cambios en la dieta, control de enfermedades crónicas, medicamentos o procedimientos especializados según el caso.
Prevención: la mejor forma de cuidar los riñones
La mayoría de las enfermedades renales pueden prevenirse mediante hábitos saludables y chequeos médicos periódicos. El nefrólogo CDMX orienta a sus pacientes sobre cómo mantener un estilo de vida que favorezca la función renal. Algunas recomendaciones incluyen:
- Mantener una hidratación adecuada.
- Reducir el consumo de sal y alimentos ultraprocesados.
- Evitar la automedicación, especialmente con analgésicos.
- Controlar los niveles de azúcar y presión arterial.
- Hacer ejercicio de manera regular.
En el Hospital Ángeles, los programas de prevención renal están diseñados para educar al paciente sobre la importancia del autocuidado. Este enfoque proactivo permite detectar a tiempo los factores de riesgo y actuar antes de que se presente un daño irreversible.
Tratamientos especializados en el Hospital Ángeles
El Hospital Ángeles es un referente en atención médica avanzada gracias a su infraestructura moderna y a su equipo de especialistas en nefrología altamente capacitados. Los nefrólogos CDMX que laboran en esta institución aplican tratamientos basados en evidencia científica y apoyados en tecnología de vanguardia.
Entre las opciones terapéuticas más destacadas se encuentran la diálisis peritoneal y la hemodiálisis, utilizadas para pacientes con insuficiencia renal avanzada. Estas terapias sustituyen la función de filtrado de los riñones, permitiendo mantener un equilibrio adecuado de líquidos y electrolitos en el cuerpo. Además, el hospital cuenta con un área especializada para el manejo integral del paciente que requiere trasplante renal, ofreciendo acompañamiento médico desde la etapa de evaluación hasta el seguimiento postoperatorio.
El acompañamiento del nefrólogo CDMX: confianza y seguimiento continuo
Más allá del diagnóstico y tratamiento, el nefrólogo CDMX del Hospital Ángeles se convierte en un aliado en el cuidado de la salud. A través del seguimiento constante, el especialista evalúa la evolución del paciente, ajusta los tratamientos y brinda orientación sobre cómo mejorar los hábitos de vida. Esta relación médico-paciente basada en la comunicación y la confianza es clave para lograr resultados favorables y prevenir recaídas.
El Hospital Ángeles se distingue por ofrecer un enfoque humano y personalizado, donde cada paciente recibe la atención y el acompañamiento que merece. Su compromiso con la excelencia médica lo convierte en uno de los centros más reconocidos en el país para el tratamiento de enfermedades renales.
Cuidar tus riñones es cuidar tu bienestar general. Si presentas síntomas relacionados con la función renal o deseas realizar una revisión preventiva, acudir con un nefrólogo CDMX en el Hospital Ángeles es el paso más importante hacia una vida más saludable y equilibrada.

-
¿Qué tipos de procedimientos se realizan en cirugía general?
La cirugía general es una de las ramas más amplias y versátiles de la medicina, encargada de diagnosticar y tratar una gran variedad de enfermedades mediante procedimientos quirúrgicos. A diferencia de las especialidades que se concentran en órganos o sistemas específicos, la cirugía general abarca múltiples regiones del cuerpo, especialmente aquellas relacionadas con el abdomen, el aparato digestivo, la piel y los tejidos blandos. Gracias a los avances tecnológicos y al perfeccionamiento de las técnicas médicas, hoy en día este tipo de cirugía ofrece intervenciones más seguras, con menores tiempos de recuperación y mejores resultados.
Principales áreas de intervención en cirugía general
La cirugía general engloba un conjunto de procedimientos que permiten tratar enfermedades comunes y complejas. Los cirujanos especializados en esta área poseen conocimientos profundos de anatomía, fisiología y técnicas quirúrgicas, lo que les permite abordar una amplia gama de padecimientos. Entre las principales áreas de intervención se encuentran:- Aparato digestivo: se tratan enfermedades que afectan órganos como el estómago, intestinos, hígado, vesícula biliar, páncreas y colon.
- Pared abdominal y hernias: se corrigen hernias umbilicales, inguinales, epigástricas o incisionales.
- Glándulas endocrinas: se intervienen afecciones de la tiroides, paratiroides y suprarrenales.
- Piel y tejidos blandos: se extirpan quistes, lipomas o abscesos.
-
Mama: se realizan biopsias, resecciones o mastectomías según el diagnóstico.
Esta amplitud de especialización convierte a la cirugía general en una disciplina fundamental dentro del campo médico.
Cirugías abdominales más comunes
El abdomen es una de las zonas donde los cirujanos generales realizan más procedimientos. Entre los más frecuentes destacan:- Apendicectomía: consiste en la extracción del apéndice, generalmente debido a una inflamación o infección (apendicitis). Es una de las cirugías de urgencia más comunes.
- Colecistectomía: se realiza para retirar la vesícula biliar cuando existen cálculos o infecciones recurrentes. Puede hacerse mediante cirugía abierta o laparoscópica.
- Hernioplastia: corrige las hernias abdominales, una condición donde parte del intestino o tejido se desplaza a través de una debilidad muscular.
-
Resección intestinal: se lleva a cabo cuando hay obstrucciones, tumores o enfermedades inflamatorias del intestino.
-
Cirugía antirreflujo: indicada para pacientes con reflujo gastroesofágico severo, busca reforzar la unión entre el esófago y el estómago para evitar el retorno del ácido.
Estos procedimientos se realizan tanto en contextos de urgencia como de manera programada, dependiendo de la gravedad de la enfermedad.
Procedimientos mínimamente invasivos en cirugía general
Uno de los avances más importantes en la cirugía general moderna es la incorporación de técnicas mínimamente invasivas, como la cirugía laparoscópica. Este método utiliza pequeñas incisiones por las que se introducen instrumentos especializados y una cámara de alta definición que permite al cirujano operar con gran precisión.
Entre los beneficios de esta técnica se encuentran la reducción del dolor postoperatorio, menores riesgos de infección, cicatrices pequeñas y una recuperación más rápida. Procedimientos como la colecistectomía, la apendicectomía y la reparación de hernias se realizan comúnmente mediante esta modalidad. En hospitales de alta especialidad, como el Hospital Ángeles, estas técnicas forman parte del estándar de atención, garantizando resultados seguros y eficientes.Cirugías de la pared abdominal y hernias
Las hernias son una de las causas más comunes de consulta en cirugía general. Ocurren cuando una porción de tejido o intestino atraviesa una zona débil del músculo abdominal, generando dolor o abultamiento visible. Los tipos más frecuentes son las hernias inguinales, umbilicales, femorales y postoperatorias.
La hernioplastia consiste en reparar esta debilidad mediante sutura o con el uso de una malla sintética que refuerza la pared abdominal. Actualmente, muchas de estas cirugías se realizan por vía laparoscópica, lo que reduce el tiempo de hospitalización y permite al paciente retomar sus actividades cotidianas en pocos días.Cirugías de glándulas endocrinas y tejidos blandos
La cirugía general también aborda trastornos hormonales y lesiones en tejidos superficiales. En el caso de las glándulas endocrinas, los procedimientos más comunes son:- Tiroidectomía: extirpación parcial o total de la glándula tiroides en casos de cáncer, bocio o hipertiroidismo.
-
Paratiroidectomía: indicada para eliminar glándulas paratiroides hiperactivas que causan desbalance en los niveles de calcio.
En cuanto a los tejidos blandos, los cirujanos generales pueden extirpar lipomas, quistes sebáceos o abscesos, además de realizar biopsias para descartar procesos malignos. Estos procedimientos, aunque de menor complejidad, requieren precisión para evitar recurrencias y garantizar una adecuada cicatrización.
Cirugía general en el tratamiento de enfermedades oncológicas
Los cirujanos generales desempeñan un papel crucial en el diagnóstico y tratamiento quirúrgico del cáncer, especialmente en órganos abdominales. Realizan procedimientos como resecciones de colon, estómago o páncreas, así como la mastectomía en pacientes con cáncer de mama. En estos casos, la cirugía busca extirpar el tumor y los tejidos circundantes afectados, reduciendo el riesgo de propagación.
La coordinación entre cirujanos, oncólogos y patólogos es fundamental para ofrecer un enfoque integral que combine cirugía, quimioterapia y radioterapia según las necesidades de cada paciente.Cuidados y recuperación después de una cirugía general
El éxito de una cirugía general no depende solo de la técnica quirúrgica, sino también del seguimiento postoperatorio. Después de la intervención, los pacientes deben recibir cuidados específicos para evitar complicaciones y favorecer una recuperación óptima. Entre las recomendaciones más importantes se encuentran mantener una buena higiene de la herida, seguir la dieta prescrita, evitar esfuerzos físicos y asistir a las consultas de control.
En hospitales como el Hospital Ángeles, el acompañamiento médico durante esta etapa es continuo, garantizando la seguridad del paciente y su bienestar hasta el restablecimiento completo.Avances tecnológicos y seguridad en cirugía general moderna
La evolución de la cirugía general ha permitido la incorporación de nuevas herramientas, como sistemas robóticos, cámaras 3D y técnicas de imagen intraoperatoria. Estas innovaciones han mejorado la precisión quirúrgica y reducido el riesgo de errores humanos. Además, los hospitales de alta especialidad aplican estrictos protocolos de esterilización, monitoreo constante y manejo avanzado del dolor, lo que asegura procedimientos más seguros y confortables para el paciente.Cirugía general: una especialidad esencial para la salud integral
La cirugía general es una disciplina indispensable que abarca desde procedimientos simples hasta operaciones complejas, siempre con el objetivo de preservar la vida y mejorar la calidad de los pacientes. Su versatilidad, junto con los avances tecnológicos y la formación constante de los profesionales, ha permitido ofrecer soluciones efectivas a problemas de salud que antes requerían largas hospitalizaciones o presentaban mayores riesgos. En instituciones como el Hospital Ángeles, la combinación de experiencia médica, tecnología de punta y atención humanizada garantiza que cada procedimiento se realice con la máxima seguridad, eficiencia y confianza. -
Cirugía de columna y hernia de disco: lo esencial
La cirugía de columna es un recurso terapéutico valioso para casos seleccionados de hernia de disco lumbar o cervical. Aunque muchos pacientes mejoran con manejo conservador (fisioterapia, analgesia, ergonomía y, en ocasiones, infiltraciones), existe un grupo para el que la cirugía de la columna vertebral ofrece alivio más rápido y sostenido del dolor, recuperación neurológica y retorno funcional. Este artículo explica, de forma clara y práctica, cuándo puede ser necesaria una intervención, qué técnicas existen y qué esperar del proceso de operación de columna centrada en hernia discal.
¿Qué es una hernia de disco y por qué duele?
Entre los cuerpos vertebrales se encuentran los discos intervertebrales, estructuras con un núcleo gelatinoso y un anillo fibroso que actúan como amortiguadores. Con el tiempo, degeneración, cargas excesivas o movimientos bruscos pueden producir protrusión o extrusión discal, que comprime una raíz nerviosa.
- En columna lumbar, esto genera dolor radicular hacia la pierna (ciática), hormigueo, entumecimiento o debilidad.
- En columna cervical, el dolor irradia al brazo y puede acompañarse de pérdida de fuerza o destreza manual.
El objetivo del tratamiento es desinflamar, liberar la raíz nerviosa y restaurar la función.
¿Cuándo considerar cirugía de columna por hernia discal?
No todas las hernias requieren operar. Sin embargo, la cirugía espinal se considera cuando se presenta alguno de los siguientes escenarios:
- Déficit neurológico progresivo (pérdida de fuerza, reflejos o sensibilidad) correlacionado con la imagen.
- Dolor radicular incapacitante que persiste tras 6–12 semanas de manejo conservador correcto.
- Síndrome de cauda equina o urgencias neurológicas (alteración de esfínteres, anestesia en silla de montar): requieren atención inmediata.
- Recaídas frecuentes con impacto en trabajo, deporte o actividades de la vida diaria, pese a una buena rehabilitación de columna.
La decisión se toma correlacionando síntomas, exploración neurológica e imágenes (RM como estudio principal; TAC y radiografías dinámicas cuando corresponde).
Opciones quirúrgicas: de la mínima invasión a la estabilización
Dependiendo del tamaño, localización y relación con estructuras nerviosas, el especialista en cirugía de espalda puede indicar:
Microdiscectomía
Es la técnica más utilizada para hernia de disco focal con compresión radicular. A través de una incisión pequeña y con apoyo de microscopio se retira el fragmento herniado preservando el tejido sano.
Ventajas: menos dolor postoperatorio, cicatriz discreta y retorno funcional acelerado.Discectomía endoscópica
Acceso mediante portales de milímetros con cámara de alta definición; ideal para hernias contenidas o extruidas seleccionadas.
Beneficios: mínima agresión muscular, menor sangrado y recuperación ágil.
Clave: selección adecuada del caso y experiencia del equipo.Descompresión focal (laminotomía/foraminotomía)
En hernias asociadas a estenosis foraminal o engrosamiento ligamentario, se amplía el espacio del nervio. Puede combinarse con microdiscectomía.
Objetivo: liberar la raíz para aliviar dolor y parestesias.Artrodesis (fusión) en casos seleccionados
Cuando coexiste inestabilidad (p. ej., espondilolistesis), deformidad o degeneración multisegmentaria, puede requerirse estabilización con tornillos pediculares y cage intersomático (TLIF/PLIF/LLIF).
Modalidad MIS: la cirugía de columna mínimamente invasiva permite fijación percutánea con navegación 3D, reduciendo agresión tisular y dolor postoperatorio.Disco artificial cervical
En hernias cervicales seleccionadas, la artroplastia discal busca preservar movimiento; la indicación depende de edad, alineación y características del disco.
Tecnología que mejora la seguridad
Las técnicas modernas de cirugía de la columna vertebral se apoyan en:
- Navegación 3D y fluoroscopia de baja dosis para orientar trayectorias con precisión.
- Microscopía quirúrgica y endoscopia de columna para visualizar estructuras neurales con detalle.
- Monitoreo neurofisiológico que vigila la integridad de raíces y médula durante la operación de columna.
- Asistencia robótica (en fusiones) que estabiliza la colocación de implantes, especialmente en anatomías complejas.
Beneficios esperados y tiempos de recuperación
La mayoría de los pacientes con indicación adecuada experimenta alivio temprano del dolor radicular, mejoría de fuerza y aumento de su capacidad para caminar o usar la mano afectada.
- Tras microdiscectomía o endoscopia, el retorno a actividades de oficina puede ocurrir en semanas; esfuerzos físicos requieren más tiempo y autorización médica.
- En artrodesis, la recuperación es más gradual; la rehabilitación de columna progresa por fases para lograr fuerza, estabilidad y tolerancia a la marcha.
Los protocolos ERAS (Enhanced Recovery After Surgery) —analgesia multimodal, control de náusea, deambulación temprana— acortan la estancia hospitalaria y favorecen una recuperación funcional predecible.
Riesgos y cómo se minimizan
Toda cirugía de columna conlleva riesgos: infección, sangrado, trombosis, fuga de LCR, persistencia o recurrencia del dolor, lesión neurológica. La incidencia disminuye con buena selección del paciente, tecnología de guía, experiencia del equipo y prehabilitación.
Prevención clave: control de glucosa y presión arterial, suspensión de tabaco, corrección de anemia y optimización de la densidad ósea (cuando aplique).El papel del tratamiento conservador y la prehabilitación
Antes y después de la cirugía, el programa conservador es determinante:
- Prehabilitación: educación en higiene postural, ejercicios de core, respiración diafragmática y caminatas cortas según tolerancia.
- Rehabilitación postoperatoria: progresión de movilidad, fuerza y ergonomía para evitar recaídas y fortalecer el resultado quirúrgico.
Preguntas que deberías llevar a tu consulta
- ¿Mi hernia de disco explica todos mis síntomas y signos neurológicos?
- ¿Qué técnica recomiendan (microdiscectomía, discectomía endoscópica, descompresión, artrodesis) y por qué?
- ¿Existe una opción mínimamente invasiva en mi caso con resultados equivalentes a la cirugía abierta?
-
¿Qué riesgos son más probables en mi perfil y cómo se mitigan?
-
¿Qué tiempos de recuperación estiman para trabajar, conducir y ejercitarme?
- ¿Cómo será mi plan de rehabilitación de columna y qué metas funcionales se medirán?
- ¿Qué papel tendrán navegación 3D, monitoreo neurofisiológico o asistencia robótica en mi cirugía espinal?
Consejos prácticos para un mejor resultado
- Solicita segunda opinión si te proponen una cirugía extensa o multisegmentaria.
- Optimiza glucosa, presión arterial y estado nutricional; mantén ingesta adecuada de proteína para cicatrización.
- Suspende tabaco semanas antes; mejora oxigenación y fusión ósea.
- Adapta tu hogar para el regreso (evita obstáculos, sillas firmes con apoyabrazos, buena iluminación).
- Pregunta por la cobertura de tu seguro (implantes, hospitalización y fisioterapia).
-
¿Qué tratamientos ofrece Hospital Ángeles para el cáncer de mama?
-
¿Qué es la cirugía robótica y cómo está revolucionando la medicina moderna?
La medicina del siglo XXI se encuentra en una etapa de transformación sin precedentes. Entre los avances más destacados se encuentra la cirugía robótica, una técnica que combina la destreza humana con la precisión de la tecnología para ofrecer resultados quirúrgicos más seguros, menos invasivos y con una recuperación significativamente más rápida. Este método ha revolucionado la práctica médica en hospitales de todo el mundo, marcando un antes y un después en la forma de realizar intervenciones quirúrgicas complejas.
Definición y funcionamiento de la cirugía robótica
La cirugía robótica es una modalidad quirúrgica asistida por tecnología, en la cual el cirujano controla brazos robóticos equipados con instrumentos de alta precisión. El especialista opera desde una consola que le permite manipular los movimientos del robot con una exactitud milimétrica, mientras observa el área quirúrgica en una imagen tridimensional de alta definición. Este nivel de control y visibilidad supera las limitaciones de la cirugía laparoscópica tradicional, reduciendo los márgenes de error y permitiendo acceder a zonas anatómicas de difícil alcance.
El sistema más utilizado en hospitales de vanguardia, como el Da Vinci Surgical System, traduce los movimientos de las manos del cirujano en microacciones precisas. Gracias a su diseño ergonómico y su capacidad de filtrar temblores, el robot actúa como una extensión del cirujano, garantizando cortes limpios y movimientos suaves que minimizan el trauma en los tejidos.
Ventajas que ofrece la cirugía robótica frente a la cirugía convencional
La principal diferencia entre la cirugía robótica y las técnicas tradicionales radica en su nivel de precisión y su enfoque mínimamente invasivo. Entre sus beneficios más destacados se encuentran:- Incisiones más pequeñas y menor sangrado, lo que reduce el riesgo de infecciones y acelera la recuperación.
- Menor dolor postoperatorio, lo que disminuye la necesidad de analgésicos.
- Cicatrices mínimas y mejor resultado estético.
- Estancia hospitalaria más corta, permitiendo al paciente volver antes a su vida cotidiana.
- Mayor control y visibilidad para el cirujano, gracias a imágenes 3D ampliadas y movimientos precisos.
Estas ventajas no solo representan un avance médico, sino también una mejora integral en la experiencia del paciente.
Especialidades médicas que utilizan cirugía robótica
La versatilidad de la cirugía robótica permite su aplicación en diversas áreas de la medicina moderna. En urología, se emplea ampliamente para procedimientos como la prostatectomía radical, mejorando la preservación de nervios y funciones vitales. En ginecología, se utiliza para histerectomías, miomectomías y endometriosis, brindando resultados más seguros y menos dolorosos.
Asimismo, en cirugía general permite intervenciones en el sistema digestivo, como resecciones de colon y operaciones de vesícula. En el ámbito cardiotorácico, se ha implementado para reparar válvulas cardíacas o realizar bypass coronarios con mínima invasión. También ha mostrado excelentes resultados en cirugía bariátrica y oncológica, donde la precisión es fundamental para preservar tejidos sanos y eliminar completamente el tejido afectado.
Cómo la cirugía robótica está revolucionando la medicina moderna
La cirugía robótica ha cambiado el paradigma de la atención médica al colocar la tecnología al servicio de la precisión quirúrgica. Esta innovación no sustituye al médico, sino que amplifica sus capacidades. Los robots quirúrgicos permiten realizar procedimientos con una exactitud superior, reduciendo errores humanos y aumentando las probabilidades de éxito.
Además, la cirugía robótica ha impulsado el desarrollo de nuevos modelos de formación médica, donde los cirujanos aprenden mediante simuladores digitales que replican situaciones reales. Esto ha elevado los estándares de capacitación, permitiendo a los especialistas perfeccionar sus habilidades antes de realizar procedimientos en pacientes.
En términos de seguridad, la tecnología robótica ha reducido drásticamente los índices de complicaciones y ha mejorado los resultados a largo plazo. Su integración con herramientas de inteligencia artificial permite a los sistemas analizar datos en tiempo real, anticipar movimientos y ofrecer soporte predictivo durante las operaciones.
El papel del Hospital Ángeles en la innovación médica
Hospital Ángeles ha sido pionero en la implementación de tecnología robótica avanzada en México. Con equipos de última generación y personal médico altamente capacitado, ha logrado posicionarse como uno de los referentes nacionales en cirugía robótica. Los procedimientos realizados en sus instalaciones destacan por su seguridad, precisión y enfoque humano, brindando una atención integral centrada en la recuperación y el bienestar del paciente.
Los quirófanos de Hospital Ángeles están equipados con sistemas de imagen 3D de alta definición, control por consola ergonómica y brazos robóticos articulados capaces de realizar movimientos imposibles para la mano humana. Todo esto bajo la supervisión constante del cirujano, quien conserva el control total del procedimiento.
Impacto en la recuperación y calidad de vida del paciente
La cirugía robótica no solo optimiza los resultados clínicos, sino que mejora la calidad de vida posterior a la operación. Gracias a su naturaleza mínimamente invasiva, los pacientes experimentan menor dolor, menor pérdida sanguínea y una recuperación más rápida. En la mayoría de los casos, pueden retomar sus actividades normales en un tiempo considerablemente menor que con una cirugía tradicional.
Además, los resultados funcionales y estéticos son superiores. Las cicatrices son discretas, el riesgo de complicaciones postoperatorias disminuye y la precisión del procedimiento permite preservar estructuras anatómicas importantes, como nervios o vasos sanguíneos, mejorando el pronóstico general del paciente.
El futuro de la cirugía robótica en la medicina mundial
El desarrollo de la cirugía robótica apenas comienza. En los próximos años, se espera que esta tecnología evolucione hacia sistemas con inteligencia artificial integrada, brazos más ligeros y una mayor capacidad de aprendizaje autónomo. Estas innovaciones permitirán procedimientos más personalizados, adaptados al cuerpo y las necesidades específicas de cada paciente.
Asimismo, la combinación de cirugía robótica con realidad aumentada, navegación 3D y análisis de datos en tiempo real abrirá nuevas fronteras en la medicina de precisión. Este enfoque no solo beneficiará a los pacientes, sino que también reducirá los tiempos quirúrgicos y mejorará los resultados clínicos globales.
En resumen, la cirugía robótica está redefiniendo la medicina moderna al ofrecer una combinación perfecta entre tecnología avanzada, precisión quirúrgica y cuidado humano. Su impacto en la calidad de vida de los pacientes, junto con su potencial de innovación constante, la convierte en una de las herramientas más poderosas del futuro de la salud.
-
¿Qué diferencia hay entre un ortopedista y un traumatólogo en Monterrey?
Cuando se presenta una lesión ósea, articular o muscular, es común que surjan dudas sobre qué especialista es el adecuado para atender el problema. Muchos pacientes se preguntan si deben acudir con un ortopedista o con un traumatólogo, y si existe alguna diferencia entre ambos profesionales. Entender qué diferencia hay entre un ortopedista y un traumatólogo en Monterrey no solo ayuda a tomar mejores decisiones médicas, sino que también permite aprovechar al máximo los recursos disponibles en el sistema de salud.
Formación médica y especialización
En México, tanto el ortopedista como el traumatólogo comparten una formación médica común. Ambos son médicos cirujanos que, tras completar su licenciatura en medicina general, realizan una especialidad en ortopedia y traumatología. Esta formación los capacita para diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades y lesiones del sistema musculoesquelético, que incluye huesos, articulaciones, ligamentos, tendones y músculos.
Por esta razón, muchos expertos utilizan los términos “ortopedista” y “traumatólogo” como sinónimos. No obstante, en la práctica clínica, algunos médicos deciden enfocar su atención en áreas más específicas dentro de la especialidad, lo que puede generar una diferenciación funcional.
Enfoque del ortopedista
Un ortopedista en Monterrey se enfoca generalmente en las alteraciones estructurales y funcionales del sistema musculoesquelético, especialmente aquellas que son de origen congénito, degenerativo o crónico. Su objetivo principal es corregir deformidades, restaurar la movilidad y mejorar la calidad de vida del paciente.
Entre las condiciones más comunes que trata un ortopedista se encuentran:
- Artrosis de rodilla, cadera y hombro.
- Deformidades en pies (como el pie plano o pie cavo).
- Escoliosis y otras desviaciones de columna.
- Problemas articulares por desgaste.
- Lesiones crónicas como tendinitis o bursitis.
- Trastornos musculoesqueléticos en niños (ortopedia pediátrica).
El ortopedista también realiza procedimientos quirúrgicos como la colocación de prótesis articulares, corrección de malformaciones óseas y reconstrucciones musculares o ligamentarias.
Rol del traumatólogo
Por su parte, el traumatólogo en Monterrey se encarga principalmente de tratar lesiones agudas o traumáticas que afectan al sistema musculoesquelético. Estas lesiones pueden ser consecuencia de accidentes automovilísticos, caídas, impactos deportivos o cualquier otro evento que implique daño físico súbito.
Las lesiones típicamente atendidas por un traumatólogo incluyen:
- Fracturas simples o complejas.
- Luxaciones articulares.
- Esguinces de ligamentos.
- Lesiones por impacto o contusión.
- Traumatismos múltiples.
- Fracturas expuestas y lesiones ortopédicas de emergencia.
El traumatólogo también está capacitado para realizar procedimientos quirúrgicos como la reducción y fijación de fracturas, reconstrucción ósea y cirugías de emergencia ortopédica.
Áreas de superespecialización
Tanto ortopedistas como traumatólogos pueden desarrollar subespecialidades que les permiten enfocarse aún más en determinados tipos de pacientes o técnicas quirúrgicas. En Monterrey, es común encontrar médicos especializados en:
-
Cirugía de columna.
- Medicina deportiva.
- Cirugía de hombro, rodilla o cadera.
- Ortopedia pediátrica.
- Traumatología geriátrica.
- Artroscopía y cirugía mínimamente invasiva.
Estas subespecialidades permiten una atención más precisa y un tratamiento personalizado, especialmente en casos complejos o recurrentes. Es recomendable que los pacientes consulten el perfil del especialista para verificar si su experiencia se alinea con la condición que desean tratar.
Atención en clínicas y hospitales de Monterrey
Monterrey cuenta con una sólida infraestructura médica y una amplia oferta de especialistas en ortopedia y traumatología. Tanto en clínicas privadas como en hospitales públicos, es posible encontrar ortopedistas y traumatólogos que trabajan en conjunto para atender a pacientes con lesiones complejas o patologías musculoesqueléticas crónicas.
En muchos centros, la atención está integrada por equipos multidisciplinarios que incluyen fisioterapeutas, rehabilitadores, radiólogos y médicos del deporte. Esto favorece un abordaje integral de la lesión o enfermedad, mejora el diagnóstico y acelera el proceso de recuperación.
¿Con quién debo acudir primero?
La elección entre un ortopedista y un traumatólogo depende principalmente del tipo de problema que se desea atender. Si se trata de una lesión reciente por un golpe, caída o accidente, lo más indicado es acudir con un traumatólogo en Monterrey. En cambio, si se tiene una condición crónica, degenerativa o una deformidad que limita el movimiento, un ortopedista será el profesional ideal para establecer un tratamiento.
En muchos casos, ambos especialistas pueden trabajar de manera complementaria. Por ejemplo, un traumatólogo puede atender la fractura inicial, mientras que el ortopedista se encargará de la rehabilitación o de una cirugía reconstructiva posterior.
Saber qué diferencia hay entre un ortopedista y un traumatólogo en Monterrey permite acceder a la atención médica más adecuada según el caso. Ambos especialistas comparten una base de conocimientos, pero pueden enfocarse en aspectos distintos de la salud musculoesquelética. Contar con el apoyo de uno u otro —o de ambos— asegura una mejor recuperación, un tratamiento más completo y una atención médica alineada con las necesidades individuales del paciente.
La